La ciudad y la migración
Desde finales de los noventa, miles de cuencanos se fueron, sobre todo a Nueva York y a España. Algunos volvieron, otros no. Quedaron casas grandes, hijos criados por abuelos y parejas que se sostuvieron a distancia durante años.
Esas situaciones generan preguntas que no siempre se hablan en familia: reproches no dichos, culpas, cariños que se enfriaron o que se mantienen por costumbre.
Una ciudad de costumbres
Cuenca es tradicional, y consultar el tarot no siempre se comenta. La llamada es privada: no hay local, no hay sala de espera, nadie te ve entrar. Solo tú sabes que consultaste.
Un ejemplo
Un hombre de cincuenta años, criado por sus abuelos mientras sus padres trabajaban en Nueva York, consulta porque su madre ha vuelto a Cuenca y quiere recuperar la relación. Él no sabe qué siente. La lectura le ayuda a reconocer una mezcla de cariño y resentimiento que nunca había dicho en voz alta, y a pensar cómo acercarse sin fingir que no pasó nada.
Historias así son muy frecuentes en Cuenca, y merecen un espacio donde contarse sin juicio.
Otros temas
Trabajo en comercio, turismo y servicios; parejas en momentos de cambio; decisiones de estudio; la llegada de extranjeros que se jubilan en la ciudad y cambian barrios enteros.
La sesión dura 45 minutos y cuesta $45, sin conversión.
