1. El primer mensaje
Escribes por WhatsApp. No hace falta contar toda tu historia: basta con decir si es sobre amor, trabajo, familia o algo más amplio, y qué días y horas te vienen bien.
Si no sabes qué sesión escoger, pregúntalo. Maryana te orienta.
2. Acordar y pagar
Se confirma el servicio, el día y la hora. Después pagas $45 por el enlace de Stripe correspondiente. Con el pago hecho, la cita queda firme.
3. La llamada
A la hora acordada, Maryana te llama por WhatsApp, solo voz. Empieza preguntándote qué está pasando y qué te gustaría entender. Luego baraja, tira las cartas y te las explica.
Durante los 45 minutos puedes preguntar, corregir y pedir que se mire algo concreto. Si la llamada se corta, se retoma.
Un ejemplo de principio a fin
Una persona de Cuenca escribe un lunes: quiere hablar de su relación y puede el jueves por la noche. Maryana confirma a las ocho. Paga por Stripe. El jueves recibe la llamada, habla cuarenta y cinco minutos y anota lo principal. El viernes relee sus notas y decide tener la conversación que venía postergando.
Si tienes que cambiar la cita
Avisa por el mismo chat con la mayor antelación posible y propone alternativas. Los detalles están en cambios y cancelaciones.
Lo que no hace falta
No hace falta instalar ninguna aplicación nueva, crear una cuenta ni rellenar formularios. Basta con WhatsApp, una tarjeta para pagar y un rato tranquilo.
4. Después
Te quedas con lo conversado. Conviene anotar lo más importante ese mismo día, porque los detalles se olvidan rápido.
Si más adelante quieres otra consulta, se reserva igual. No hay seguimiento automático ni mensajes de venta.
